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Modernizaciones en el Valle del Cauca siglo XX

¡Observemos un amplio panorama del proyecto modernizador del Valle del Cauca en el transcurso del siglo XX!

La formación del Valle del Cauca en el camino de la integración nacional y al mercado mundial. Entre 1870 y 1910, el Valle del Cauca se transformó en una nueva región económica y política nacional, su consolidación constante se produjo durante las primeras décadas del siglo XX, como resultado de la interacción de elementos internacionales, nacionales y regionales, como el reconocimiento que Europa, liderado por Inglaterra y Francia, hizo de las nuevas repúblicas, como Colombia, apoyando la dirigencia política de América al facilitarle un lugar dentro del contexto internacional. Esto permitió que los sectores dirigentes en diferentes regiones de Colombia, desarrollaran nuevas relaciones con la dirigencia político intelectual europea, lo que despertaría la necesidad de formar a la clase dirigente en diversos saberes; saberes con los que se forjaron cambios económicos y sociales permeados por un criterio modernizador, civilizado y de progreso. Sin duda, el Valle del Cauca generó una activa inversión de comercio y técnica europea, por lo que empezaron a estimularse conceptos nuevos de economía que buscaron la producción de materias primas con transformaciones elementales, el impulso comercial mediante el incremento y diversidad de los medios de transporte y el inicio de un mejoramiento del sentido administrativo en torno a gastos, beneficios e inversión. De tal manera, estos procesos sentaron las bases para producir dinámicas de mercados locales hacia mercados regionales, al tiempo que se pensaba en términos de articulación con el mercado nacional y mundial.

Evidentemente, la región y la sociedad tradicional, experimentaron entonces, un conjunto de cambios estructurales de orden socio-económico y cultural que las posicionaron en el camino a la modernización. Los cambios espaciales y poblacionales fueron definitivos para el Valle del Cauca, influyendo sobre la sociedad, la política y la cultura. Todo ello fue posible, por la postulación de un proyecto modernizador, gestado por los sectores dirigentes, cuya máxima expresión en sus inicios fueron cifrados en las esperanzas respecto a la comunicación con el centro del país y a una salida al océano que permitiera el vínculo fluido, en el marco de un proyecto integrador de un mercado regional y mundial que permitiera las exportaciones e importaciones, a través del cual se pudiera evacuar la creciente producción cafetera y azucarera por medio del puerto de Buenaventura; puerto que va a pasar a considerarse de gran importancia, en buena medida soñado. Para lograr estos objetivos se buscó como solución, a corto y mediano plazo, la construcción de un proyecto vial eficiente y moderno, la construcción de un camino carretero a Buenaventura y, a largo plazo la construcción del ferrocarril del pacífico. Además de esto, se agrega la navegación a vapor por el río Cauca. Esto permitió que lugares alejados de la región aparecieran en este nuevo escenario y fueran participes de una nueva red que sustentaría la formación de mercados interregionales, lo cual experimentó una relación dinámica, demográfica y económica. Los vallecaucanos entonces se vieron impelidos a modificar su espacio tradicional –el valle geográfico-; a creación del ente autónomo administrativo que los llevó a cabo, el Departamento del Valle del Cauca, erigido en 1910.

Paralelamente, sucedió la integración de las ciudades, tradicionalmente diferenciadas y rivales, allí ocurrieron las transformaciones en las relaciones sociales, la proletarización y la urbanización, así como a nuevas formas de vidas sociales “municipalizadas” y en consecuencia el surgimiento progresivo de fenómenos de modernización como, la creación de obras de higienización, salubridad y servicios públicos, surgimiento y desarrollo comercial, agropecuario e industrial, así como, la aparición de diversos medios de transporte. Todos estos esfuerzos evidencian un cierto orden o racionalidad en el trazado de las vías y en el proyecto integrador, ya que se apuntaba hacia las zonas decisivas: hacia al norte y las vertientes, donde se localizaba la colonización antioqueña y la zona cafetera; en la parte plana, hacia el sur-oriente, donde se readecuaba parcialmente la ganadería extensiva y se desarrollaba la agroindustria azucarera.

Por todo lo anterior, los invitamos a hacer un recorrido por este complejo y disperso proceso, que nos permitirá encontrarnos con una historia vallecaucana plasmada en huellas prolongadas en el tiempo, portales que podemos abrir y hacer memoria a través de nuestro patrimonio fotográfico y fílmico.

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